"Podría contarte mis aventuras empezando por las de esta mañana... Por lo menos esta mañana, al levantarme, sabía quién era, pero creo que debo haber cambiado varias veces desde entonces." (Autor desconocido)
Basándome en la frase anterior (que por cierto me fascina desde hace años), quiero relatar una breve historia, una historia súbita, pero nunca inesperada...
Podría decirte que no me importaría mucho quedarme viendo el sol salir, si de tenerte al lado se trata, viendo lunas bajas en un cielo despejado después de comer o de sencillamente estar hablando, pasarme la noche en vela dibujando letras en tus brazos, buscando una excusa para perder la pena y apenas tocar tus labios, estar de pie contando anécdotas por horas, si con tus brazos me encuentro cuando por momentos pierdo el rumbo...
Me resulta desconocida pero inexplicablemente encantadora la historia que pretendo escribir, la historia que hoy te relato y que bien conoces; la inocencia concebida en ésta me eleva y ciertamente me motiva a ser mejor persona, a ser una mujer mejor y considero importante que sepas ahora, que a diferencia de todas mis anteriores experiencias, no siento presión ni afanes, me he ajustado a tu paso, aunque para ser sincera, en ocasiones me da miedo caminar lento y simplemente quedarme con mis propios titubeos y deseos; sin embargo, y contrario a mis tradicionales errores, busco hallar la perfección contigo, busco más sueños en el suelo contigo y aunque digan que los sueños son solo eso, podría vivir de ellos entre juegos y falacias... ¿Será real?
No hace mucho me preguntaste si sería ya demasiado tarde para ti y para mí, te dije que no, sin esperar la prontitud con que ese "para ti y para mí" sería más bien un "tú y yo" y ¡qué bien suena, qué bien suena tu nombre en nombre de mi amor, qué bien suena de tu boca mi nombre en nombre del mismo!
No me importaría por un momento ser valiente para tomar tu mano y vendar tus ojos, llevarte conmigo a volar lejos, lejos, con tus sueños y con los míos, fabricar montañitas de esperanza, de los árboles más altos robar hojitas para escribir esta historia que hoy te cuento, que bien conoces, escribirla juntas sin espacio para error, y aunque el tiempo se interponga (como suele suceder), contaré los días, las horas y minutos, porque esta vez no me quiero perder(te).
No hay un motivo claro del por qué de este texto, más allá de intentar contagiar un poco a las personas que pueden leerme, más si eres tú de la sonrisa permanente que tengo en mi rostro desde que tú estás, y de hacer partícipe al mundo de eso que te he dicho tanto... de la suerte que tengo de tenerte a ti, a ti en mi vida... Había perdido la costumbre de escribir cosas lindas, y esas cosas lindas, las generas tú.
Thanks for every breath you take.