Empiezo a notar que mis abruptos cambios de ánimo son sinónimo de cambio ambiental. Suele suceder que me enloquezco repentinamente cuando un evento trascendental está por darse y adivina cuál es.
El amor no fue suficiente ni lo será jamás en esta macabra historia de dos princesas que se aman sin control, tan poco control que nunca supieron hacer las cosas de la manera adecuada, tú con el fantasma de tu pasado a cuestas y yo ansiosa por construir mi futuro... de la mano con la mierda y las dos princesas putas que sueñan con quitarse la vida porque nada les interesa, ni siquiera su perfectamente imperfecto amor.
Tú por él, yo por ti; en besos que excitan aún con la intriga de saber si sabes que soy yo quien te besa o estás arrancándome el alma con tu lengua como te hicieron a ti, esa lengua que se convirtió en mi frenesí y en mi descenso al infierno donde algún día volveremos a encontrarnos relamiendo las heridas y preguntándonos qué estuvo mal.
Cuando este cuento llegó al nudo y al clímax dijiste que la muerte te llamaba y no querías irte sin mí... ¿qué si te digo hoy, muchos días después que hubiera aceptado irme del mundo contigo si me lo hubieras pedido así como hicieron los dos astros del cielo de dos princesas que se ven como un azul eléctrico de fuegos artificiales, drogas y ningún sexo? Lo menciono mas no propongo ya, estaba tan dispuesta a darlo todo por lo que creí sería el resto de nuestras vidas que habría dado la mía; ahora es el resto de mi vida y sin ti, tú y yo sin más princesas además de la que te saluda en las mañanas con el alma sobrante y te despide en las noches siendo más tuya y menos mía.
martes, 31 de julio de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
Destellos azules y algunos crudos y tristes cuentos de princesas de labios tóxicos y lenguas venenosas acompañan esta noche llega de ideas y palabras atadas a un recuerdo eterno y vivo que sabe a ti y se siente como tus dedos aferrados a mi espalda.
Me preocupan los días cortos y el único amanecer helado entre tus piernas colmadas de deseos y tu cabeza sobre mi pecho descontrolado con mi vida latiendo allí dentro, con el regalo más extraño que he dado hasta ahora.
Me preocupan las noches cortas y el calendario apuñalando nuestras horas, la incertidumbre del jodido destino de uno de los crudos y tristes cuentos de princesas putas cuyo final he escrito innumerables veces sin éxito alguno.
Me preocupa el capítulo final que he considerado reescribir tras largas semanas de sentir que lo había hecho, me preocupa no recordarte cuando te extrañe ni poder tocar tu boca con la mía aunque sea una imagen, me preocupa la despedida, me preocupa perderte, me preocupa tenerte.
Es dual, te quedas conmigo y yo simplemente con algo de ti y no creo que sea justo, pero ¿qué lo es? Ha sido mi decisión desde el principio y ahora que al fin me veo al fondo del mar, o mejor en lo más alto de un árbol sostenida por un par de deditos frágiles que no sé si son tuyos o míos tengo miedo de ahogarme o de saltar, de renunciar irrevocablemente o firmar un contrato con sangre, de besar a la princesa que me ha convertido en sapo, de ser el sapo que la princesa bese y se convierta en príncipe...
Me preocupan los días cortos y el único amanecer helado entre tus piernas colmadas de deseos y tu cabeza sobre mi pecho descontrolado con mi vida latiendo allí dentro, con el regalo más extraño que he dado hasta ahora.
Me preocupan las noches cortas y el calendario apuñalando nuestras horas, la incertidumbre del jodido destino de uno de los crudos y tristes cuentos de princesas putas cuyo final he escrito innumerables veces sin éxito alguno.
Me preocupa el capítulo final que he considerado reescribir tras largas semanas de sentir que lo había hecho, me preocupa no recordarte cuando te extrañe ni poder tocar tu boca con la mía aunque sea una imagen, me preocupa la despedida, me preocupa perderte, me preocupa tenerte.
Es dual, te quedas conmigo y yo simplemente con algo de ti y no creo que sea justo, pero ¿qué lo es? Ha sido mi decisión desde el principio y ahora que al fin me veo al fondo del mar, o mejor en lo más alto de un árbol sostenida por un par de deditos frágiles que no sé si son tuyos o míos tengo miedo de ahogarme o de saltar, de renunciar irrevocablemente o firmar un contrato con sangre, de besar a la princesa que me ha convertido en sapo, de ser el sapo que la princesa bese y se convierta en príncipe...
sábado, 28 de julio de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Lo nuestro es sencillo, bien sencillo:
¿Has visto los sube y baja? Es como cuando vas subiendo que sientes un vacío en el pecho e igual cuando vas bajando pero el juego acaba. Como cuando duermes y tienes un sueño agradable y de repente te despiertas en lo que pensabas sería el mejor momento.
Así es contigo, que me subes y me bajas, me pones a soñar y me despiertas. Bueno, así son las cosas, sólo que ahora sé cuándo bajarme, y si me duermo me despierto cuando quiero y así te sigo el juego... El problema es que mi cabeza lo entiende mientras mi corazón cuelga de algún árbol.
-N.
¿Has visto los sube y baja? Es como cuando vas subiendo que sientes un vacío en el pecho e igual cuando vas bajando pero el juego acaba. Como cuando duermes y tienes un sueño agradable y de repente te despiertas en lo que pensabas sería el mejor momento.
Así es contigo, que me subes y me bajas, me pones a soñar y me despiertas. Bueno, así son las cosas, sólo que ahora sé cuándo bajarme, y si me duermo me despierto cuando quiero y así te sigo el juego... El problema es que mi cabeza lo entiende mientras mi corazón cuelga de algún árbol.
-N.
martes, 24 de julio de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Carta de despedida. [Carta 6]
Nunca pensé que estaría algún día escribiéndote una carta de despedida, una de verdad, una que lastima pero que debe permanecer a través del tiempo porque ya nos fue inútil conseguir el amor puro y bonito que solíamos creer tener.
Nunca pensé que tendría que irme de la vida sin siquiera haber podido vivirla los 37 que más quería, sin haber cumplido del todo mi sueño de crecer contigo, sin haberte tenido.
¿Cómo se supone que haga los días que me quedan contigo pero sin ti? ¿Cómo se supone que evite la tentación de tenerte tan cerca pero tan lejos? ¿Cómo se supone que haga para acostumbrarme a una vida que ya no te involucre a ti?
¡Maldita sea! No te imaginas lo feo que se siente, y no quiero que pienses que es tu culpa porque no lo es, es culpa de ese pedacito que nos hace humanos, ese corazón que late, se emociona, de esta cabeza que piensa, que controla la secuencia de vida que llevamos, que son estos dos los culpables de que la gente se enamore, que se sienta vacío, la tristeza, eso que hoy me inyecta el pecho de pesadez y desasosiego y hace que me cueste respirar y que te extrañe con cada parpadeo.
Nunca pensé que tuviera que despedirme de ti en contra de mi voluntad, nunca pensé que daría media vuelta y me vería forzada a atarme la cabeza a los hombros con fuerza para no mirar atrás y caer al piso, tal y como ahora mismo me esfuerzo por no escribirte, por no llamarte, por evitar lo inevitable.
Me reservo todas mis preguntas, probablemente queden siempre sin respuestas y sea lo mejor, quizás no sea necesario hablar al respecto, quizás sea lo mejor... ¿para quién? Bueno, eso no lo sé, lo mejor y punto. Me reservo mis abrazos y mis besos, me reservo sentir algo pues ya no lo siento igual, me reservo lo mucho que te amo aunque ya sea absolutamente imposible de camuflar...
Nunca pensé que hoy me dejaría sin ti, nunca pensé que leyeras esto, nunca pensé que serías mi principio y mi fin, nunca pensé que hoy la vida acabaría con una caja de cristal rota, con los dedos ensangrentados intentando recuperarla, con el alma en la boca a punto de ser expulsada, sin un te amo, sin un abrazo, sin un beso, sin tu olor.
Nunca pensé que tendría que irme de la vida sin siquiera haber podido vivirla los 37 que más quería, sin haber cumplido del todo mi sueño de crecer contigo, sin haberte tenido.
¿Cómo se supone que haga los días que me quedan contigo pero sin ti? ¿Cómo se supone que evite la tentación de tenerte tan cerca pero tan lejos? ¿Cómo se supone que haga para acostumbrarme a una vida que ya no te involucre a ti?
¡Maldita sea! No te imaginas lo feo que se siente, y no quiero que pienses que es tu culpa porque no lo es, es culpa de ese pedacito que nos hace humanos, ese corazón que late, se emociona, de esta cabeza que piensa, que controla la secuencia de vida que llevamos, que son estos dos los culpables de que la gente se enamore, que se sienta vacío, la tristeza, eso que hoy me inyecta el pecho de pesadez y desasosiego y hace que me cueste respirar y que te extrañe con cada parpadeo.
Nunca pensé que tuviera que despedirme de ti en contra de mi voluntad, nunca pensé que daría media vuelta y me vería forzada a atarme la cabeza a los hombros con fuerza para no mirar atrás y caer al piso, tal y como ahora mismo me esfuerzo por no escribirte, por no llamarte, por evitar lo inevitable.
Me reservo todas mis preguntas, probablemente queden siempre sin respuestas y sea lo mejor, quizás no sea necesario hablar al respecto, quizás sea lo mejor... ¿para quién? Bueno, eso no lo sé, lo mejor y punto. Me reservo mis abrazos y mis besos, me reservo sentir algo pues ya no lo siento igual, me reservo lo mucho que te amo aunque ya sea absolutamente imposible de camuflar...
Nunca pensé que hoy me dejaría sin ti, nunca pensé que leyeras esto, nunca pensé que serías mi principio y mi fin, nunca pensé que hoy la vida acabaría con una caja de cristal rota, con los dedos ensangrentados intentando recuperarla, con el alma en la boca a punto de ser expulsada, sin un te amo, sin un abrazo, sin un beso, sin tu olor.
lunes, 2 de julio de 2012
Que...
Que me vaya, que me quede, que me quieres, que me amas, que no vuelva, que no llore, que te bese, que te ame...
Canciones que se hacen eternas, que se funden, que me queman, que me quieren, que te aman, que me hablan de tu voz con cada palabra, que tienen tu acento y no lo puedo remover.
Dijiste "en una caja de cristal guardo un corazón, guardo mi vida", hoy sólo temo que la sueltes y el mundo se haga trizas, que ese corazón y tu misma vida se escurran y se pierdan de nuevo entre mi tiempo y tu distancia.
Que temes, que recuerdas, que me tienes, que me pierdes, que te quedas, que te vas, que simplemente te amo y no lo puedo evitar, que te sales de mi pecho, que te encuentro y me evitas, que... ya no sé cómo completar esa frase... que... ¿qué hay?
Que el cielo está claro, la luna se dirige a mí entre susurros y suspiros, las estrellas me apuntan el alma, me congelan, que hace frío, que me duele el cuerpo, que te quiero, que te extraño, que hay tanto que... ¡Dime! ¿Qué es lo que hay?
Que lo sientes, que te creo, que no espere, que te espero, que me duele, que no lo quiero, que te entiendo, no me entiendo, que te pierdes, que te pierdo, que te necesito, que te ansío, que te siento, que te sueño, que se fisuró la caja, que hemos muerto, que... que acabó justo antes de empezar.
Que el amor lo puede todo, que existe, que rompe relojes, que acorta caminos, que me voy sin rumbo, que me dejas, que me huele a viento, que me arruino, que callas, que me consumo, que me pierdo, que simplemente me he muerto.
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