Esta noche me encuentro manchando las paredes de mi habitación con palabras y colores, manchando las hojas donde dibujo y escribo pensamientos, manchando mi cerebro con tantas canciones y súbitos momentos que a veces creo son producto de mi imaginación.
Esta noche siento la fortuna de creer en el amor, siento cada suave latido de mi corazón acelerándose al paso de tus pasos, recuerdo tu respiración en mi espalda al igual que tus dedos suaves, moviéndose de arriba abajo por la misma mientras empiezo a sentirme nerviosa, mientras empiezo a perder el control y no se me ocurre algo que hacer.
Esta noche busco entre letras, entre notas musicales, el pentagrama donde pueda relatarte cuentos de hadas, cuentos hermosos de esos que no existen ya, busco la fuerza para detener algo que suele ser inevitable.
Poco a poco, casi que sin darme cuenta, se han empezado a ir esos escurridizos instantes que en infinitas ocasiones he querido perder, esos deseos escondidos bajo mi piel que chocan con la moralidad y con lo que esta experiencia ha postulado como incorrecto, y me enredo en este punto pues ha quedado claro que no lo es, pero ¿cómo intentarlo sin incurrir en un importante ataque de pánico?
Poco a poco has venido tú, tan niña y tan mujer, acercándote a mi cuerpo, a mi alma, has venido dejando la pena para venir con suavidad, para aferrarte a mi calor, a la seguridad que intento forjar para hacerte sentir mejor y no logro inventar un instante para olvidar la corporeidad... Me he atontado.
Tantos planes por llevar a cabo y tan poco tiempo, la presión y temor de saber que quizá tu mundo sabe más de mí que el mío de ti, las formalidades están cada vez más cerca y empiezo a preocuparme por como debo actuar, no quiero incomodar(nos) pero sé que es importante para ti, he de tomar agua con valeriana, los nervios eventualmente cederán...
¿Nervios? Tantos y de tantas maneras que hasta siento pena de explicar; nervios de escuchar tu voz en el teléfono, nervios de ver tus textos, nervios por verte, nervios de sentirte, nervios de imaginar momentos donde no tengo seguridad en quién morirá primero, nervios de ti, pero como si fuera un accidente, robaré tu boca en un lapso de tiempo que buscaré congelar y hacer eterno, el momento tan importante que por tanto tiempo has y he estado pensando...
Una vez más, ya culminando, quiero darte las gracias por respirar. Thanks for every breath you take.