-Estoy sentado acá fingiendo un poco, mirando a la nada...
¿Qué hacer?
-Estoy cansado, agotado, perdiendo poco a poco lo que me queda de cordura, pensando en ella pero ante todo pensando en mis pensamientos, en esto que pesa más que mil rocas en mi espalda.
¿Qué hacer?
-Ya no puedo estar seguro, me siento mareado y estúpido, las vueltas de esta rueda de la fortuna envuelven más mi cerebro y me hacen considerarme un segundo más loco.
¿Qué hacer?
-Me dirijo ahora a sentarme con los pies fuera de la ventana, a recibir aire fresco mientras me pierdo mirando detenidamente cada uno de mis dedos, evitando ver mis dudas en su rostro, mi impotencia en mi mente, mi cordura resbalándose entre ellos...
¡Me estoy volviendo loco!
-No recuerdo cuándo fue la última vez que perseguí las piedras en el suelo para patearlas, no recuerdo la última vez me tendí en el prado bajo la lluvia a ver las estrellas, a imaginar las formas que tienen las nubes, a asociarlas con el remolino emocional que de vez en vez me visita; quisiera hacerlo ahora, quisiera fumar un poco del aire de su compañía, beber un poco del elixir de sus labios, olvidar por un momento que de hecho estoy sintiéndome loco y que bien o mal, todo esto es una simple confusión, una como de las que antes ya he sido víctima.
¿Qué hacer?
-¡Mierda, no puedo sacarla de mi mente! ¡Mierda, MIERDA!
Si alguien, al menos yo, pudiese entender la impotencia que de a pocos me carcome, la falta de ideas, la falta de un plan de acción, la falta de una mano amiga que quizá iluminase mi camino, mis entrañas, si pudiese quizá manipular a mi favor todo aquello que quiero hacer pero que no me atrevo...
¿Será ella o en definitiva seré yo?
-Ahora, me dispondré a fumar de nuevo, me dispondré a perder un poco el rumbo bajo la influencia de su humo poco espeso, a buscar escribir planes y cartas, mapas, a dibujar mis pasos, pero soy tan cobarde, tan tonto, que como mucho, terminan siempre en la basura.
¡¿Qué hacer?!
No hay comentarios:
Publicar un comentario