sábado, 17 de diciembre de 2011

Entonces... Otra vez.

Cada que intento sacarte de mi vida apareces nuevamente, sin importar mi tranquilidad ahí estás de nuevo y todo cobra tan conocido oscuro matiz donde mi sombra es el único reflejo de miles de intentos fallidos por salir de ti, de tú y yo.

El tiempo pasa y cuando creo haberte olvidado recuerdo que te olvido y te recuerdo otra vez; o a veces sin importar que te olvidé hacen quienes opacan tu brillo que te cruces en mi sistema y en mi sangre y el sentido de mi vida seas tú.

Inexplicablemente eres irremplazable y nadie nunca ha de entenderlo, siendo para mí una terrible encrucijada donde al final vuelvo al inicio...

No hay comentarios:

Publicar un comentario