miércoles, 4 de agosto de 2010

Aún así...

Verte, verte con otros ojos, fingir.
Fingir que todo está bien y que puedo seguir así, mentiras.
Mentiras, vacilar mis acciones...

Es tan básico como saber que te amo como a nada, sentir que desfundas mi alma como un arma, que me lanzas al vacío con palabras, que me elevas al cielo con miradas, pero aún así, estás tan lejos...

Quisiera poder mirar las estrellas y no encontrar más tu nombre escrito en ellas, quisiera poder dormir tranquila sin preguntarme cómo te encuentras, ¿dónde te has metido?

Se me mutilan los pensamientos cuando te tengo cerca y se me alborota la sangre, es tanto lo que quiero decirte... TANTO, que no puedo, no logro canalizar mis ideas ni encaminarlas para que suenen coherentes, así que hoy pretendo simplemente entenderlas yo, para así algún día poderte decir...

No es exagerado si te digo que te amo, no es exagerado decirte que lucharía hasta el final por ti, contigo, no me importaría teñirte el cielo de verde o de rojo si prefieres, quisiera hasta hacerte malabares, por verte sonreír.

Esperas, esperar, de eso se ha tratado siempre, y soy paciente, soy inocente y confío, confío en tu palabra, confío en lo que sueño, tengo fe y tengo anhelos, tú haces parte de ellos, aún así, estás tan lejos...

¿Dónde te has metido?

Te has metido entre mis huesos, te has quedado en mi memoria, me he quedado ante tus ojos, me he perdido ante tu boca, he retado a mi suerte y he perdido, te has quedado conmigo, nada se recupera, nada avanza y quisiera realmente saber qué pasa, pero aún así, estás lejos.

Tu nombre junto al mío, un contrato, un acuerdo, no es un juego, ya nada lo es, es una carrera contra el tiempo donde corro en círculos buscando alcanzarte, al menos sólo en sueños, salto montañas y me trepo a los árboles pretendiendo ocultarme, camuflarme en las hojas, en sus ramas, desaparecer al menos unos minutos y aguantar mis ganas de escuchar tu voz, recordar en mi mente tus ojos, sentir que los toco con suavidad, sentir como mis dedos se resbalan despacio por tu rostro, sentir tu respiración sobre mi cuerpo, sentir tus besos, sentir tu pelo, enredarme en él, tu sonrisa, tu velo, pero aún así, estás tan lejos.

A veces quisiera tenderme desnuda sobre el frío suelo, suspirar con fuerza y atreverme a llorar, sentir como empieza mi respiración a verse forzada a realizarse, notar mis venas azules, heladas, frías, mi alma, mi amor, mi tesoro; quisiera arrancarme la piel, quisiera fundirme en la tuya y no regresar, quisiera fusilar mis emociones, quisiera poder verte, en esferas de cristal, sentir la lluvia golpeando fuerte contra mi espalda, quizá contra mi pecho, palpar delicada su textura, recordar tus manos entre las mías, tu suavidad, tu forma, tu figura.
Quisiera olvidarnos, quisiera olvidarme, olvidarme de estar sin ti, olvidar por un momento que estoy acá, elevarme por el aire y flotar liviana, tranquila, finalmente, busco olvidar simplemente, que te olvido cada día más como te amo, que te tengo aunque estés tan lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario