jueves, 2 de septiembre de 2010

(Mi amor, tan mío, tan suyo.)Adiós.

Un día extraño, peculiar..
Un día de esos donde el mundo parece querer abrir las puertas ante mí, entrar a esos límites de descontrol donde se funden los deseos y la confusión...
He tomado mi decisión, he tomado la decisión de seguir sin ella, de seguir mi camino por otro sendero que no va de su mano, para muchos es sencillo decir que fue mi culpa y que siempre lo fue, no importa si se equivocan o no, tengo claro en mis adentros que era lo mejor.
Ella me ama, yo a ella también, a mi manera que resulta bien particular pues es un amor insólito, un amor de amistad, de amor... Es de esos amores que no son de amar, de esos amores donde es preferible querer sin medida a enamorarse...
(...)
No quiero que piense que me siento bien y que ahora simplemente me iré, me iré buscando una vida similar, me iré alzando los brazos con una sonrisa estúpida en mis labios porque no será, está completamente equivocada, sus lágrimas me torturan más de la cuenta, sus ojos me cautivaron, siempre lo harán.
Me quedé esperando una respuesta, un abrazo o una cachetada quizá, tengo la sensación de que no le importó o quizá lo esperaba tanto que daba igual decirlo o no... Mejor. Nadie nunca sabrá lo que tras mis lentes oscuros se escondía porque no es tan fácil de decir, de hacer, no es algo que yo controle como controlo mi respiración...
Quisiera volver a ella, quisiera recordarle una vez más cuánto significa para mí, cuánto importa y pesa en mis entrañas, puede que ya lo sepa, si no, espero algún día lo lea; pero no, creo que prefiero saltar por el balcón con mis alitas frágiles que regresar, porque no lo merece, insisto... sus dedos tan suaves en mi piel, sus besos en mis besos, su cuerpo que muchas veces fundí en el mío... no lo merece, ella es de esos seres que van más allá, que no sabría describir, de esas partículas, moléculas que cayeron a esta tierra con un propósito donde algo como yo no está, no debe encajar, porque aunque al cielo le grité una noche fría y confusa un extraño TE AMO que al final no supe ni sé entender, es algo que se quedará grabado en mi memoria, porque la siento, aún la siento conmigo, su esencia permanece entre mi pecho y sé que nunca se irá.
No soporto pensar los últimos hechos, no soporto pensar sus besos en besos de otra(s), no soporto la idea de haberla visto con los ojos que la vi y no querer sentarme en el suelo a llorar y que todo desapareciera a mi alrededor, no soporto escuchar las palabras de mis amigos, sus amigos, no soporto escuchar mis palabras porque son tan ciertas, tan profundas que se han clavado, profundo, bien profundo...
Ella creerá que es sencillo verla allí, "normal", pensará que para mí viene y va si viene o se va (valga la redundancia), ojalá pudiera por un instante instalarse en mis pensamientos, en mi estómago, ojalá pudiera desenmarañar tanto enredo que intento escupir acá sentada, viendo a la ventana pero sin atreverme a ver más allá, sin ganas de leer o estudiar, pero le aclaro, a ud. y a ella que no me voy a morir, no está entre mis planos porque mantengo mi teoría de que fue lo mejor...
No espero que vuelva, no sé si quiero porque a fin de cuentas creo que sabe que aunque la decisión está tomada, no estoy 1000% segura de ello, porque cuando se me da la gana de sentir siento y soy por ella, cuando me da la gana de mirarla como ella me mira lo hago, pero lo prefiero así, repito, quiero vivir y quiero que viva no por mí.
Sus letras serán siempre mi excusa para sentirme un poquito peor, para ayudarme a ahogarme en esos oscuros lapsus que a veces acuden a mí, para sentirme un poco más culpable de una existencia que muchos repudian y no comprenden, esconden un interesante significado que asumo personal, un interesante fondo donde mi nombre va, quisiera de repente poder dormirme a su lado y no despertar, habiéndole antes borrado mi voz, mis besos, mi cuerpo, claro... Porque quiero que sea feliz, porque quiero que enseñe al mundo esa hermosa sonrisa que a mí me envolvió, porque quiero que trabaje para ella y sueñe sola y por sí, porque no quiero más ser quien baje las nubes para ella, no quiero ser más la culpable de sus palabras tristes y llenas de sangre, no quiero ser quien la haga llorar, pero tampoco quiero ser ése mal recuerdo, esa mala experiencia que sé que de alguna manera considera...
La quiero y la querré, pasen los días, aunque la distancia que ella ha decidido interponer nos separen entre el tiempo y la experiencia, la querré por encima de más cosas de las que ella algún día pensó, la querré porque la quiero, no la olvidaré porque no quiero, la sentiré entre mis sueños porque a veces duerme en ellos, la sentiré en mi cerebro porque lo ha tatuado y ha dejado su legado, la recordaré porque es un buen recuerdo...
Seré su amiga, ahora y siempre, nunca.
Seré su... No importa.
Seré quien soy, seré quien fui, seré igual a eso que he sido y que no va a cambiar.

Lamento haber impuesto esas barreras tan difíciles de derrumbar, soy algo inquebrantable, a veces me exaspero porque nadie puede entrar, pudo ser ella, quizá no me esforcé por abrirlo, quizá simplemente rebotó; lamento ese daño que a través de seis meses he causado sin proponérmelo... lamento haber olvidado hoy decir un "te amo" que había implícito entre la distancia de mis lentes y yo... pero ahora que me lo pienso bien, fue lo mejor, porque como muchas veces con ella me pasó, no se mantiene vivo en mí porque late y respira a su gusto, porque un segundo viene y no vuelve jamás, porque prefiero que no vuelva porque más que lastimarla a ella, me lastima a mí, porque me molesta esa inconstancia que nunca antes vivi...
En fin.
Sólo espero que trate de entender, trate de ver con mis ojos, con esos lentes negros con los que hoy me despedí.

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